MIRA EN TU JARDÍN

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El escritor inglés de ciencia ficción John Wyndham (1903-1969) escribió en 1951 “El Día de los Trífidos”, como una crítica a la Segunda Guerra Mundial, reflejando los miedos y pesadillas de la sociedad británica.

El comienzo del relato nos lleva a la habitación de un hospital donde se encuentra el biólogo Bill Mansen con los ojos vendados por una intervención quirúrgica, producida por el ataque de un trífido, una planta híbrida entre vegetal y animal, que alcanza los dos metros de alto. Coincidiendo con su operación, en la noche de Londres se comenzó a ver unos destellos verdes en el cielo que son admirados por todo el mundo; pero éstos harán que todo el que mire quede ciego. En un principio el único que se ha salvado de la ceguera es Bill, debido a la operación. A partir de aquí, intentará buscar una respuesta a lo ocurrido  entre una multitud ciega que anda vagando por las calles.

Por si esto fuera poco, los trífidos comienzan a estar por todas partes, tienen capacidad de andar y atacan a todos ser vivo con una especie de lengua venenosa que lanzan a los ojos de sus víctimas, para luego devorarlas.

Bill Mansen y Josella Payton, una joven que rescata de las manos de un ciego que la utiliza como lazarillo, deberán buscar una salida al horror que está invadiendo Londres, y al mundo entero.

Un relato post-apocalíptico con una crítica a la destrucción de la sociedad, la guerra, y cómo las personas se convierten en seres carentes de principios cuando en situaciones de angustia se valen de los demás para su beneficio. En este relato, las personas que no han quedado ciegas forman grupos con una estructura feudal de poder para sobrevivir. El tono de la novela es en todo momento amargo, como si no existiera esperanza y hubiera que comenzar a crear un mundo nuevo para las siguientes generaciones.

Esta pasada Navidad la BBC emitió una adaptación en miniserie de dos capítulos, producida en 2009, de dos horas cada uno, protagonizada por Dougray Scott, Joely Richardson, Eddie Izzard, Jason Prestley, Brian Cox y Vanessa Redgrave, entre otros.

Una adaptación carente de la suficiente tensión y con unos efectos digitales, a veces un poco pobres; con algunas escenas sobrecogedoras como la del violinista en su casa, que una vez ha ejecutado su  pieza, se tira por el balcón.

En 1962 se hizo una versión para el cine, “La Semilla del Espacio”, dirigida por Steve Sekely con Howard Keel, Kieron Moore, Nicole Maurey y Janet Scott. Como anécdota contaros que parte de su metraje se rodó en Sitges (Barcelona).

© De la imagen y tráiler: Power, Prodigy Pictures, BBC Wales, Canadian Films, Triffids Productions

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