Fallece Wes Craven: Obituario

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WCraven

SE MUDA DE ELM STREET… A UN LUGAR MEJOR

Wes Craven (1939-2015)

Lunes terrible el último de agosto. Un maldito tumor cerebral se ha llevado al padre loco de todos nosotros, los hijos del terror moderno. Los últimos niños de Elm Street, ahora ya huérfanos, lo lloramos desde este lado de la calle.

Algo nos falta desde la trágica noticia. Wes era parte de todos nosotros desde que descubrimos este pequeño (y gran) mundo del cine de horror. Él siempre estuvo en el nuestras vidas: Wes Craven. Ese nombre, de resonancias cuasi mitológicas, acompañando a las carátulas más buscadas del videoclub, a los póster más alucinantes y pesadillescos. Era y sigue siendo símbolo de oscuridad, de veladas de miedo del bueno, una especie de garantía de pánico de calidad. Ya nada será igual sin Wes, pero nos quedarán sus películas: cintas hechas desde el amor al género. Quizás su virtud más grande como cineasta.

No os engañéis. Era también un gran realizador lleno de talento y un visionario con personalidad, además de un valiente revolucionario. Un director de imágenes que permanecen en la retina del aficionado: la trágica huída de Mari Collingwood en aquel lago en medio del bosque; la joven Tina ensangrentada y vilipendiada, deslizándose por el techo de su dormitorio; el acecho de Ghostface a la casa donde Casey prepara palomitas, ingenua del horror que se avecina. Craven ha reinventado el género una y otra y otra vez. Y no os quepa duda: las nuevas generaciones de fans seguirán descubriendo la marca de Wes con el placer del escalofrío.

Elm Street

No era fácil rodar la cruda epopeya de supervivencia que fue ‘La Última Casa A La Izquierda’ en 1972 y dejarnos con ese mal cuerpo. O filmar a una familia de caníbales en el desierto sin que pareciera ‘La Matanza de Texas’ sólo para llevar el survival-horror a otro nivel con personalidad propia, lo que consiguió con ‘Las Colinas Tienen Ojos’ en 1978. También parecía complicado redirigir el slasher cuando empezaba a dar síntomas de agotamiento, mediados los ochenta, pero Craven construyó un mito de jersey a rayas y guante con garras: Freddy Krueger, icono y rockstar, en ‘Pesadilla en Elm Street’ (1984). Y cuando parecía que el psycho cara-de-pizza iba a ser el último de sus vástagos, Craven se inspiró en El Grito de Munch para resucitar, una década después, el género de sus amores con ‘Scream, Vigila Quién Llama’ (1996).

Por el camino, aparte de sus obras capitales, Craven nos dejaría un montón de clásicos filmados con desigual acierto, pero siempre rebosantes de carisma, fuerza y carácter: la curiosa ‘Bendición Mortal‘ (1981), la psicotrónica y adorable ‘Amiga Mortal’ (1987), ‘La Serpiente y el Arco Iris’ (1987), fabuloso y tétrico relato de vudú, su fallida pero divertida ‘Shocker: 100.000 Voltios de Terror’ o la tan entrañable y sórdida ‘El Sótano del Miedo’ (1991), aparte de un montón de títulos que todo aficionado recordará para siempre. Para la anécdota quedan sus dos únicas incursiones fuera del género: la comedia con Eddie Murphy ‘Un Vampiro Suelto en Brooklyn’ (1995) o el drama ‘Música del Corazón’ (1999), ambos filmados con oficio pero sin hacer justicia a su talento.

Dejando de lado ciertas pretenciosidades y fantasmadas, o esos finales de fuegos de artificio propios de sus filmes, que quizás fueron sus principales defectos además de su irregularidad, Wes Craven es el nombre que a todos se nos viene a la cabeza cuando se habla de terror moderno (es probable que sea el equivalente a John Carpenter en lo que concierne a cine fantástico en todas sus vertientes). Por su sello personal, identificable en cada una de sus obras, pero también por la importancia de sus cintas clave, indispensables para entender el devenir del género desde finales del S. XX. Por su herencia, que se nota y mucho en algunos de los nombres propios del horror actual. Y también por el amor que ponía en todo lo que hacía, por su fidelidad al género que es nuestra pasión, y por lo que supuso para nosotros, los últimos de Elm Street.

EL REY HA MUERTO. Freddy llora.

DESCANSA EN PAZ, WES.

© de la fotografía de Wes Craven(rodaje de Almas Condenadas):Nicole Rivelli (autora),Rogue Pictures.Reservados todos los derechos. © de la fotografía de Pesadilla en Elm Street:New Line Cinema,Smart Egg Pictures,The Elm Street Venture.Reservados todos los derechos.

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